Cómo elegir una agencia de SEO para tu pyme sin jugártela
Elegir agencia de SEO es una de las decisiones más incómodas para el dueño de una pyme: estás comprando algo que no puedes evaluar técnicamente, a un precio que no sabes si es caro o barato, y con resultados que no se ven hasta pasados unos meses. Es el terreno perfecto para que alguien te venda humo, y por eso conviene ir con un guion.
Este artículo no es una lista de agencias recomendadas. Es lo contrario: el criterio para que puedas juzgar tú a cualquiera que se siente enfrente, incluidos nosotros.
Antes de nada: ¿de verdad necesitas una agencia?
Si aún no has reclamado tu ficha de Google Business Profile, si tu web tarda una eternidad en cargar en el móvil o si no tienes Search Console instalado, no necesitas una agencia todavía: necesitas una tarde. Eso lo cubrimos en cómo empezar con el SEO de tu pyme, y no cuesta dinero.
Una agencia empieza a tener sentido cuando ya has hecho lo básico y te topas con un techo: tu competencia aparece por delante en las búsquedas que te darían clientes, y no tienes ni el tiempo ni el criterio para adelantarla tú solo entre pedido y pedido.
Las cinco preguntas de la primera reunión
Ninguna de estas preguntas requiere que sepas SEO. Todas revelan muchísimo sobre con quién estás hablando.
- ¿Qué búsquedas concretas vais a atacar los tres primeros meses? Una respuesta seria es una lista de palabras con su volumen de búsqueda y su dificultad. Una respuesta mala es "posicionaremos tu web en Google".
- ¿Quién escribe los textos? El SEO de una pyme casi siempre es contenido. Si la agencia no lo escribe, lo tendrás que escribir tú — y eso cambia por completo lo que estás comprando y las horas que te va a costar.
- ¿Qué podéis tocar de mi web y qué no? Muchos proyectos se atascan porque la agencia recomienda cambios y nadie tiene acceso para hacerlos. Hay que dejar claro quién edita qué desde el primer día.
- ¿Cómo conseguís los enlaces? Si la respuesta es vaga o suena a "tenemos una red de webs propias", pregunta más. Comprar enlaces baratos es el atajo que más caro sale a medio plazo.
- ¿Qué pasa si a los seis meses no ha funcionado? No busques una garantía de resultados (nadie serio puede darla); busca que exista una fecha concreta de revisión y un criterio pactado para decidir si se sigue o se para.
Señales de alarma que valen por sí solas: prometer el primer puesto en Google, tener "contactos dentro de Google", exigir permanencia larga sin explicar por qué, negarse a darte acceso a tu propio Search Console o Analytics, o mandar informes llenos de gráficas de "posiciones medias" sin decir nunca cuántas visitas y cuántos contactos ha traído el trabajo.
Agencia, freelance o consultor: no es lo mismo
Los tres términos se usan como si fueran intercambiables y no lo son:
- Agencia: ejecuta. Tiene equipo para escribir, tocar la web y hacer el seguimiento mes a mes. Es la opción cuando quieres delegar el trabajo, no solo el criterio.
- Freelance: misma ejecución, menor capacidad si el proyecto crece o si la persona se pone enferma. Suele salir más barato y funciona muy bien en proyectos pequeños y estables.
- Consultor: te dice qué hacer, no lo hace. Útil si tienes a alguien dentro (o una agencia web) que pueda ejecutar. Lo vemos en detalle en qué hace un consultor SEO y cuándo contratarlo.
Qué debería incluir la propuesta por escrito
Da igual el formato. Deberías poder señalar con el dedo estas cinco cosas:
- Las búsquedas objetivo y por qué esas y no otras.
- Qué se va a entregar cada mes (artículos, cambios técnicos, fichas, informes) y en qué cantidad.
- Quién hace qué — incluido lo que tienes que aportar tú (fotos, datos, revisar textos). Esta es la parte que más proyectos hunde cuando no está escrita.
- Duración del compromiso y cómo se sale de él.
- Quién se queda los contenidos y los accesos si el día de mañana lo dejas. La respuesta correcta siempre es: tú.
Cómo saber a los tres meses si va bien
Tres meses es pronto para juzgar posiciones, pero es tiempo más que suficiente para juzgar el proceso. A esas alturas deberías ver: contenido publicado de verdad (no "en preparación"), los problemas técnicos gordos ya corregidos, impresiones subiendo en Search Console aunque aún no haya clics, y un informe que te explique en castellano qué se hizo y qué toca después.
Si a los tres meses lo único que ha llegado son informes automáticos de una herramienta, no hace falta esperar a los seis. Y si te cuesta interpretar lo que recibes, pedir que te lo expliquen en una llamada de quince minutos es parte de lo que estás pagando — así es como lo planteamos en Lighthouse Marketing.
Preguntas frecuentes
- ¿Cuánto cuesta una agencia de SEO para una pyme?
- Varía mucho según si la agencia solo asesora o también escribe el contenido y toca la web. Lo importante no es el precio en sí, sino que la propuesta detalle qué se entrega cada mes: dos propuestas con el mismo precio pueden incluir cantidades de trabajo muy distintas.
- ¿Es normal que pidan permanencia?
- Es habitual, porque el SEO tarda meses en dar resultados y una agencia no quiere invertir el esfuerzo inicial para que el proyecto se corte a las seis semanas. Lo que no es normal es que no te expliquen por qué esa duración concreta ni cómo se sale del contrato.
- ¿Puede una agencia garantizar el primer puesto en Google?
- No. Nadie controla el algoritmo de Google, y cualquiera que garantice una posición concreta está vendiendo algo que no puede cumplir. Lo que sí se puede comprometer es el trabajo entregado y una fecha para revisar los resultados.